
El éxito de la iniciativa Pakea Bizkaia, impulsada por el departamento de Promoción Económica de la Diputación Foral, está más que demostrado. Unai Basurko, capitán de la embarcación que lleva ese nombre, ha surcado los mares más lejanos para extender su filosofía. “Queremos impulsar el respeto entre los seres vivos, hacia la biodiversidad, el medio ambiente y los recursos naturales. Confiamos en que mostrando el efecto negativo de la acción humana sobre los Océanos y la sorprendente belleza de la Naturaleza se puede sensibilizar la sociedad”, explica el navegante.
El Pakea Bizkaia es seguido de cerca en todo el Estado por su peculiaridad. Las expediciones se realizan de la manera más sostenible posible. “Observamos y respetamos la biodiversidad, utilizamos energías renovables a bordo (energía eólica para desplazarnos y placas solares para obtener energía), y gestionamos los residuos reduciéndolos, reutilizándolos y reciclándolos. Además, vamos recogiendo por el mundo diferentes experiencias relacionadas con la sostenibilidad”, indica el expedicionario portugalujo.
“En definitiva, tratamos de admirar y cuidar el Planeta bajo el prisma del respeto a la biodiversidad, al tiempo que intentamos transmitir aquellos valores que la vida a bordo y la navegación nos imponga”. La última expedición, la tercera del Pakea, así lo demostró. Unai y su tripulación recorrieron los mares de Terranova y Groenlandia en busca del pasado ballenero de los vascos. Pese a la climatología adversa y los bruscos cambios de temperatura, la tripulación no sucumbió y completó un viaje de tres meses de duración, la travesía más larga llevada a cabo hasta la fecha por el velero Pakea Bizkaia.

Durante la navegación, Basurko padeció todo tipo de problemas. Él y su tripulación fueron testigo de cómo el intenso frío les helaba hasta la barba. Vieron cómo la bruma se congelaba al sur de Groenlandia mientras a su velero, el Pakea Bizkaia, les costaba encontrar el modo de salir del hielo que les rodeaba. Sin embargo, el momento más emocionante de la última travesía del navegante vizcaíno tuvo lugar el pasado 7 de septiembre, mientras ayudado por su tripulación, arribaba en el Puerto Deportivo de Getxo. Tenía un semblante sereno, que intentaba ocultar la emoción de atracar en casa, pero su rostro reflejaba los rigores padecidos en el transcurso de los tres meses que ha durado la aventura a Terranova.
Al atracar en su hogar, Unai no ocultó en ningún momento su "emoción por regresar a mi país". Además, expresó "la satisfacción de haber conocido lugares tan extraordinarios como St. Pierre de Miquelon y Trois Pistoles, que son pueblos con orígenes vascos donde aún quedan vestigios de hace cinco siglos". También le llamó la atención la cultura inuit, "por su enorme respeto a los animales". Pero su verdadero combustible ha sido "la ilusión de sentir el proyecto como tuyo", algo que ha podido transmitir a sus tripulantes. Y por ello, Andrea Ruiz, la única mujer que ha completado toda la travesía, ha podido, "entre temperaturas extremas, navegar entre icebergs", y regresar orgullosa. Era el 8 de septiembre. Ahora, ha transcurrido más de un mes, pero la adaptación a la tierra firme es muy dura. “Dicen que por cada día que navegas, necesitas otros dos para recuperarte. Na, es broma. Eso es cuando vas en solitario”, bromea. Sin embargo, reconoce que la recuperación está siendo rápida “gracias a la buena comida, la compañía y la familia”.
La gran ruta de investigación marina por Groenlandia, la aventura de navegación por los mejores fiordos mundiales, sirvió también para realizar un homenaje a los grandes navegantes vascos que durante el siglo XVI llegaron a la costa de Terranova y se batieron con las mejores flotas inglesas y galas para dar a la caza de las ballenas y la pesca del bacalao. Para esta nueva travesía, el Pakea Bizkaia contó con dos nuevos tripulantes: Gorka Gangoiti, miembro también de la primera expedición, y Valentín Basañez, representante de la firma Foto Ikatz.

Pero Basurko ya mira al horizonte y programa una nueva salida. “En el marco del proyecto Pakea Bizkaia, que tiene 4 años de duración, saldremos el próximo otoño al Hemisferio Sur, a la Patagonia y la Antártida”. Mientras tanto, sigue trabajando cubriendo el segundo ámbito sobre el que gravita su actividad: la difusión de sus conocimientos entre el público más permeable, los escolares de Primaria. Para alcanzar su cometido, una media de medio centenar de escolares visitarán desde el 2 de noviembre hasta finalizar el curso académico las instalaciones del Pakea Bizkaia. Aquí aprenderán como generar energía con fuentes sostenibles y se familiarizarán con la vida en un barco. También acudirán a la Escuela de Vela de Getxo, donde visionarán un documental de la última expedición del Pakea Bizkaia.
Lea Artibai - Historia y Mar.
Excursión de día entero
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